2020 el año de erradicar incendios forestales

Medidas

Como todos sabemos 2020 es un año catastrófico para todos. El coronavirus ha matado a miles de personas y dejado otras en ruina económica. Empresas han cerrado, gente ha perdido su trabajo, y si somos realistas se va a tardar mucho en volver a una normalidad relativa en que estemos en el mismo nivel en que estuvimos en enero 2020.

Pero al mismo tiempo que tenemos que recuperarnos del coronavirus no podemos perder la vista de otras catástrofes futuras, que a lo mejor incluso podrían ser peores. El coronavirus ha matado a miles de personas ahora en 2020, pero si no mejoramos el medio ambiente, toda la humanidad puede morir en 100 años. Una de las cosas que afecta el medio ambiente son los incendios forestales.

Sabemos de experiencia que todos los años hay muchísimos incendios forestales en España. Estos fuegos son muy caros, primero la extinción, después las demandas de seguros, y como último los incalculables efectos secundarios por tiempo. También sabemos que la mayor parte de los fuegos son premeditados por pirómanos. Aunque la gente ha estado confinada en casa no hay que pensar que no vaya a haber incendios en 2020. Todavía queda mucho del año.

Al mismo tiempo sabemos que los incendios pueden reducirse con medidas preventivas, como por ejemplo reducir la cantidad de basura en los bosques, construyendo cortafuegos mediante líneas separadoras de vegetación o plantaciones de vegetación que no deja pasar el fuego. Seguramente existen también otras muchas medidas. El único problema es que nunca se hacen las medidas preventivas.

¿Entonces, qué podemos hacer contra esto ahora?

Pues, en este momento hay muchísima gente sin trabajo. El estado y las autonomías tienen que pagar un montón de dinero en paro, subsidios, contribuciones, etc. ¿Qué tal si el estado o las autonomías en vez de esto, emplearía a esta gente para la prevención de fuegos forestales? Podrían cobrar un poquito más que el paro y hacer algo útil para sí mismos y para los demás.
El trabajo no es complicado y casi todos podrían realizarlo. El mando de la brigada anti-fuego podría ser organizado por los militares. Ellos ya están disponibles y saben cómo mandar. Así ellos también harían algo útil para el país en tiempos sin guerra. Si se emplea la gente con contratos cortos, renovables, ellos estarían inmediatamente disponibles para trabajos normales cuando estos surgieran.

También sabemos de la historia que los tiempos de recesión suelen ser los momentos en que los gobiernos ponen en marcha proyectos grandes de infraestructura. Es una manera de inyectar mucho dinero y a la vez sacar algo útil de ello. Lo malo es que los proyectos grandes se mueven muy poco al principio y en este momento hay mucha gente en el país que necesita ayuda ahora, no dentro de medio año o más. Con contratos cortos esa gente podría conseguir dinero rápido.

Yo creo que hay muchos efectos positivos en el hecho de emplear a la gente para esto. Les libra de un futuro de ruina económica, les hace sentir valoradas por hacer algo útil, y les mejora la salud por trabajar en el aire libre.

A la vez los costes económicos entre una cosa u otra son difíciles de calcular, ¿pero realmente existe algo más importante en el mundo ahora que asegurar que las futuras generaciones tengan un mundo habitable? Cueste lo que cueste, es nuestro deber procurar un mundo viable y este año tenemos la posibilidad de empezar con la lacra de los incendios forestales.