Oposiciones, la manera de gastar dinero inútilmente

Medidas

El mercado laboral español no funciona como en el resto del mundo. La razón es las oposiciones. Ya es hora de que España salga del siglo XIX y entre en el siglo XXI.

Bueno, ahora alguien seguramente piensa, pero si es un sistema que ha funcionado durante 200 años, ¿qué mal hay en él? Ahí está también la respuesta, funcionó hace 200 años, pero no ha evolucionado y la sociedad ya no es la misma que hace 200 años. Ni siquiera es la misma que hace 20 años.

Veamos un ejemplo. Si una persona quiere ser maestro o médico, esa persona tiene que estudiar en la universidad y sacar un examen. Pero, para poder empezar a trabajar el examen universitario no es suficiente. Después del examen el estado no se fía de que esa persona haya aprendido lo suficiente y le obliga a estudiar típicamente un año en una academia privada para poder aprobar las oposiciones. ¡Vaya, claramente el estado piensa que las academias privadas pueden enseñar a gente mucho mejor que las mejores universidades del país! También, obviamente el estado piensa que las universidades no saben lo que hace falta para desempeñar un trabajo, porque si lo supieron, lo tendrían en el currículo.

En las academias privadas no se aprende nada nuevo relacionado a la carrera estudiada, sino solo relacionado a cómo aprobar las oposiciones con la mayor puntuación posible. Las academias privadas cuestan dinero y el tiempo que una persona pasa allí es un tiempo que sería bastante más fructífero para la sociedad en general si esa persona realizase tareas según sus estudios.

Oposiciones para puestos inferiores como en Correos o ayudante de oficina también es inútil porque realmente no hace falta ningún título para trabajar allí. Ser mayor de 18 años es suficiente y no hacen falta oposiciones para acreditar eso.

Si la persona aprueba las oposiciones, posiblemente le es ofrecido un puesto en una escuela o un hospital si hay plaza. Las plazas son asignadas según mérito en las oposiciones y no se tiene en cuenta si la persona vive en la misma ciudad, lo que muchas veces resulta en que la persona tiene que mudarse. Y si la persona ha aprobado las oposiciones en una región, por ejemplo, Murcia, eso no significa que puede buscar trabajo en otra región, por ejemplo, Asturias. Tiene que aprobar las oposiciones en Asturias y ser asignado un puesto. Una vez conseguido un puesto, este es por vida y la escuela o el hospital no puede despedir al maestro o médico, aunque sea malísimo y no haga su trabajo. Muchas veces también ha pasado que una región no convoca oposiciones durante un año o más y la gente se queda estancada sin posibilidad de buscar trabajo según sus estudios. Y después cuando la región por fin convoca oposiciones de nuevo, hay tanta gente opositando que es mucho más difícil conseguir un puesto.

A la rigidez y la poca práctica del sistema hay que añadirle también el tema de los idiomas regionales. Regiones como por ejemplo Cataluña y Baleares prohíben médicos españoles si no hablan catalán.

¿Cómo funciona en otros países? Existen otros países que tienen pruebas de entrada para diversos puestos de trabajo. Estos trabajos suelen ser de lo que no se puede estudiar en universidades u otras escuelas públicas, por ejemplo, los cuerpos diplomáticos o los cuerpos de bomberos. Pero, estas son pruebas de preselección al entrenamiento específico de estos cuerpos. El siguiente entrenamiento específico es pagado. Que yo sepa, y después de una búsqueda en internet, no he encontrado ningún otro país que tenga oposiciones para puestos de trabajo a que se puede estudiar en las escuelas públicas. Tampoco he visto academias privadas para estudios de oposiciones en ningún otro país tras muchos años de viajes continuos por toda Europa. Si una escuela necesita un maestro para alguna asignatura, esa escuela publica una oferta de trabajo en una oficina de empleo y después la persona es elegida igual que para cualquier otro trabajo en el sector privado. Esta manera permite a las empresas públicas a emplear y despedir gente cuando les conviene, exactamente como cualquier empresa privada. También conlleva que la gente busca trabajo donde ellos quieren vivir y en sitios donde quieren trabajar y no en cualquier sitio que les asigne el estado.

Otra consecuencia absurda es que un médico español que no haya hecho las oposiciones y no puede trabajar en España o que haya aprobado las oposiciones en una región, pero no puede trabajar en otra región, directamente puede empezar a trabajar en otro país de la unión europea. Los demás países se fían de que la persona haya aprendido lo suficiente en la universidad española. Cualquiera puede entender que es ridículo que una persona que haya estudiado en España no tiene permitido trabajar donde quiera en España, pero está permitido y se es bienvenido a trabajar en el resto de Europa.

Y, además, pueden obtener un puesto de trabajo sin saber hablar el idioma del país. El típico spanglish es normalmente suficiente para empezar y después los médicos, o lo que sea, pueden enrolarse en cursos de idioma en su tiempo libre o incluso en clases en horario de trabajo pagado por la empresa.

Aparte, tenemos que entender que la unión europea es un mercado común de bienes y servicios. En el resto de Europa la gente prefiere trabajar en el sector privado porque normalmente paga mejor. En España la gente prefiere un puesto público porque así tienen empleo fijo de por vida, no tienen que esforzarse nunca más y normalmente cobran lo suficiente. A través de las oposiciones España está distorsionando todo el mercado laboral europeo, restringiendo el libre flujo de empleo y manteniendo gente fuera del mercado laboral.

En conclusión, el estado tiene que fiarse de que la gente aprende lo que necesita saber en las escuelas públicas o las universidades. Si el estado piensa que lo que aprenden no es suficiente para poder desempeñar un trabajo, este algo tiene que ser añadido a los currículos de los estudios públicos. El empleo público debe de funcionar como el empleo privado, igual que en otros países. Cada oficina debe de ser responsable por su propio empleo/desempleo. Hay que eliminar el sistema de oposiciones y seleccionar a la gente en la misma manera que el resto del mundo, por notas, experiencia laboral y sonrisas.