7000 trabajos por día

En el debate político de la TV1 este lunes 19 de mayo entre seis partidos dijo González Pons que las cosas van mejor, entro otras 7.000 personas encontraban trabajo cada día. Lo ha vuelto a repetir este viernes en la entrevista en Radio 1.

Nuestra reacción normal al oír que «se crean 7.000 puestos nuevos de trabajo por día» es que son permanentes y que además no desaparecen otros puestos de trabajo.  Pero esto no lo dijo González Pons, así que no necesitó mentir.

Pongamos que una empresa contrata cada día, como se hacía antes con jornaleros que esperaban cada mañana a ser empleados ese día, 7.000 jornaleros. Pues bien, en un año alguien podría pensar que esa empresa ha empleado a 2,1 millones de personas (300 días a 7.000 personas cada día) y que en dos años el paro en España estaría solucionado, mientras que en realidad siguen siendo  7.000 personas o algunas más si hay cierto movimiento entre estos jornaleros.

No es correcto sacar a relucir cifras que tienen relación con muchas variables. En el caso de los 7.000 empleados por día cabe por ejemplo saber cuántos empleados dejan su trabajo cada día. Si por ejemplo fueran 8.000 personas que abandonan cada día de nada serviría que entraran 7.000.  O si esos 7.000 es la diferencia entre los que dejan el mercado del trabajo y los que entran en el. Hay muchas otras variables en consideración.

Con frecuencia se confunde el número de personas empleadas con el término «empleo», lo que estadísticamente no es correcto. En Suecia se mide empleo por la cantidad de horas trabajadas por año, que pueden variar algo dependiendo de qué profesión y nivel se trata. Si partimos de 40 horas de trabajo por semana las horas anuales para un empleo serían aproximadamente unas 1840 horas. Normalmente hay un espacio entre 1600 y 1900. Si dos personas trabajan a media jornada solo representan un empleo. Si cuatro personas trabajan cada una tres meses eso resulta  en solo un empleo en términos anuales.

Volviendo al número de 7.000 nuevos trabajadores cada día el resultado podría ser de 22 empleos anuales si solo trabajan un día, 109 empleos si trabajan una semana, 612 empleos si trabajan un mes seguido, i así sucesivamente.  Por ello cuando se habla de «creación de empleo» se puede estar engañando a la ciudadanía, inconscientemente si es por ignorancia. Muy frecuentemente se habla de trabajos de vendimia, navidad, semana santa, verano, etc. Una persona puede encontrar trabajo cinco veces durante un año para estos diferentes trabajos y lamentablemente contar estadísticamente como cinco empleos, lo que es engañoso.

En un debate público es un disparate sacar cifras que no pueden ser contrastadas. Pero esto lo saben los políticos.

miguel.benito @ taranco.eu

La tomatina

La fiesta de la tomatina de Buñol está a puerta de entrada. Según El País del  11 de agosto de 2013 el número de tomates comprados ascendió a 120 000 kilos y  los beneficios de la fiesta  a 300 000 euros. Lo que indica  que los beneficios de la salvajada no son singularmente altos.

Lo lamentable es que aun hablando de crisis local y global nos  permitamos el despilfarro de tirar productos alimenticios a la vez que  vemos cuál es la situación en el mundo, especialmente en el cuerno de  Africa. Esos tomates, bien empaquetados, podrían dar vida a muchas  personas.

Dicho esto, la fiesta parece imparable. Pero todo puede cambiar si el  pueblo toma conciencia de la señal que envía con este acto. Para mí es  falta de respeto a la labor de los agricultores, aquellos que hace muy  poco se vieron boicoteados por los consumidores, y falta de respeto a  los recursos limitados del planeta.
La diversión puede encontrarse sin la destrucción de productos  alimenticios. Antes se consumía todo lo que se compraba en el mercado,  ahora se tira hasta el 50% de lo producido. Naturalmente que el mundo  va mal así. Indignémonos y busquemos otra forma de diversión.

Mirando en Wikipedia parece que no faltan fiestas en Buñol.

Solidaridad con los niños

La organización Save the children, esto es, Salvemos a los niños, está realizando una campaña para recabar ayuda entre la población valenciana para que todos los niños puedan por lo menos tener una comida al día durante este tiempo de verano.

Parece difícil entender que haya pobreza en España. Pero así es. Y lo grave es que se podía acabar rápido si todos los políticos que han sacado dinero lo devolvieran y dejaran sus puestos a personas honestas. Porque tiene que haber personas honestas entre los 46 millones de habitantes.

Mientras esto sucede, todos los ciudadanos que quieran ayudar a paliar algunas de las necesidades de los niños pueden ir a la página web de «Salvemos a los niños»:

http://www.savethechildren.es

Miguel Benito

Nacen menos y mueren más

La publicación por el INE de las estadisticas de natalidad y mortalidad que apuntan a un número inferior de nacimientos se interpreta por muchos como una situación negativa, lo que no necesita ser así. Algunos hablan además de ”envejecimiento” de la población cuando este término nada tiene que ver con estas estadísticas, sino más bien con la calidad de vida. La longevidad, un término mejor que envejecimiento, tiene que ver con la mejora de la vida que ha ocurrido en los últimos decenios, no con la cantidad de nacidos. La expectativa de vida no es la relación entre natalidad y mortalidad un cierto año, sino con la cantidad de años que los integrantes de una misma generación viven en su totalidad.

La población en España se ha duplicado en los últimos sesenta años. En otros países se ha triplicado. Si queremos un mundo mejor donde todos tengan una vida digna no podemos estar pensando en aumentar la cantidad de parados y la cantidad de mayores de 65 años que no pueden llamarse pensionistas porque no cobran ninguna pensión. Muchos se preguntan quiénes cuidarán a los mayores de edad en el futuro. La pregunta es más bien, quiénes los cuidan hoy. Si somos incapaces como sociedad de dar trabajo al 27% de la población en edad activa y de ayudar con pensiones a un buen número de mayores de edad, ¿porqué esa obsesión por el número de nacidos?

Los cambios bruscos no son buenos, pero es necesario que paulatinamente descienda el número de habitantes del planeta si queremos sobrevivir como raza humana. En Bangladesh por ejemplo la población se ha triplicado en solo 60 años, de 50 M en 1960 a 164 M en 2020. La ratio española de 1,32 niños por mujer es una buena proporción para rectificar un poco la mala gestación llevada en otros tiempos. Esto da esperanza de futuro para quienes vengan detrás de nosotros.

Miguel.Benito @ taranco.eu

Tu voto vale el doble

Con motivo de las elecciones europeas en 2014 escribí unas notas sobre el valor relativo de los votos. Ahora ante las elecciones catalanas un voto vale mucho más debido a la situación de igualdad entre los bloques. Si enemos 50-50, moviendo un voto de un bloque al otro la diferencia son dos: 50-50, diferencia cero; 49-51, diferencia de dos.

Por ello, si uno pensaba votar a los independentistas por el mero hecho de rebeldía y se lo piensa dos veces, aún tiene tiempo de acabar con quienes quieren que se respeten las leyes y el estatuto y Cataluña pueda volver a respirar.

¿Qué pasa si el voto se da a un partido que quiere ser equidistante? Si uno está de acuerdo con su programa en general, bien. Si solo vota por no tomar partido la cosa es más complicada, sencillamente porque lo que hace es dar fuerza a un grupo del que no sabe si al final van a apoyar a unos o a otros. Es casi peor que un voto en blanco.

En las eleccions catalanes hay un partido que presume tener «la llave». Está bien, pero el problema es que hay dos puertas muy diferentes, una que lleva a la concordia, y otra que lleva a un nuevo intento de secesión. Por eso quien dice tener la llave debería explicar qué puerta es la que abre. Lo otro es aceptar un juego de trilero similar al de los tres vasos.

Abajo el texto de 2014:


En vísperas de las elecciones europeas cabe recalcar la importancia que un voto tiene.

Supongamos que no estás de acuerdo con el PP por sus políticas de austeridad y desmantelamiento de la sociedad solidaria que había ido creciendo en los casi cuarenta años desde la muerte del dictador.

Bien, si por algún motivo antes habías votado por el PP y ahora te arrepientes pero no votas a ningún otro partido el PP pierde un voto, pero nada más.

Si en vez de abstenerte das tu voto a otro partido el PP pierde no un voto sino dos.

¿Por qué? Muy sencillo. Veamos. Digamos que tenemos cien votos y dos grupos tienen 50 votos cada uno. Ahora una persona cambia su voto al otro grupo. Matemáticamente quedarían 51-49, esto es, dos votos de diferencia entre un grupo y otro. Así de sencillo.

Por eso, tu voto vale el doble de lo que se supone. Acude a las urnas. Ahora tienes dos motivos para votar cuando antes tenías solo uno.

Miguel Benito

miguel.benito @ taranco.eu