Las farmacias españolas

En un artículo de Emilio de Benito sobre Jesús Aguilar en El País el domingo 25 de septiembre  con el titular “Pese a la crisis, en 2015 se abrió una farmacia cada día” se puede leer entre otras cosas:

“Cuando se dice que la receta electrónica ha ahorrado a los médicos de Castilla y León un 27% de su tiempo, hay que pensar dónde ha aumentado, y es en las farmacias.”

Ciertamente el sistema es primitivo. Teniendo receta electrónica, teniendo caja electrónica, es difícil de entender que el farmacéutico se dedique a cortar con una cuchilla el código de barras, y fijarlo en una hoja de papel. Preguntando el motivo me explican que es la única manera de cobrar de la comunidad autonómica. Pero la información ya está en forma digital. ¡Qué cantidad de papel para nada! Además de que hay que enviarlo a una central, donde por lo visto alguien tiene que escanear hoja por hoja la información de los códigos que ya tienen.

Otro problema con las recetas es que la mayoría de las medicinas se dispensan para como máximo un mes, cuando no dos semanas. Se puede entender en algunas medicinas que pueden ser peligrosas si se toman en gran cantidad. Pero la mayoría no son así. Para un enfermo crónico que necesita 4 o 5 medicinas diferentes lo problable es que tenga que acudir a una farmacia cada dos semanas. Hay un plazo de 10 días para recoger una medicina, lo que impide que se pudieran enlazar dos períodos. Si se está de viaje la medicina no se puede recoger por adelantado, ni tampoco si uno se ha atrasado demasiado. También existe el problema de que las recetas de una región no pueden usarse en otra. En caso de necesitar una receta fuera de su comunidad uno tiene que dirigirse a un médico para que le haga una nueva. En Suecia uno puede recoger las medicinas para tres meses, y en cualquier parte del país, lo que hace que sea suficiente con 4 o 5 visitas a la farmacia al año, en vez de 24 como en España. Las recetas valen un año en general, y la medicina no recogida en el primer trimestre puede recogerse en el segundo. No se puede recoger por adelantado, como tampoco en España, pero con una excepción: presentando un billete de viaje se pueden retirar las medicinas con antalación.

Estas dos cosas, el tener que cortar con una cuchilla el código de barras, y el que haya que acudir a la farmacia cada dos semanas, se podrían solventar rápidamente y con ello ahorrar tiempo y dinero a la administración, a la farmacia y tiempo y molestias también al paciente.

El señor Jesús Aguilar explica en el artículo de El país, escrito por E. de Benito, que hay cerca de 22.000 farmacias en España. El motivo es que se desea que sean de fácil acceso. Eso está bien, pero no se entiende que haya más de cinco farmacias en un radio de cinco minutos andando, y que si andamos diez minutos el número de farmacias se puede duplicar. Claro que si los usuarios no necesitan ir más de 5 veces al año en vez de 24 el número de farmacias no necesitaría ser tan grande. Pero tampoco, aunque los usuarios tengan que ir 24 veces al año, hace falta que estén a dos minutos de distancia entre sí.

Miguel Benito

miguel.benito@taranco.eu

 

“Casos y casas de corrupción”

 

Hoy en una entrevista en radio nacional a una representante gallega de Podemos pude escuchar primero la frase “todos y todas”, para un poco más tarde escuchar “casos y casas de corrupción”.

La obsesión por separar los géneros entre quienes dicen hablar por la igualdad de género llega a fórmulas más que inusitadas. Al decir “todos y todas” estamos diciendo “la mitad de todos y el total de todas”. Absurdo matemáticamente. Se me ocurre que con el tiempo lleguemos a poner dos letreros en dos piscinas, el uno con el texto “piscino reservado para todos” y el otro “piscina reservada para todas”, como si estuviéramos en la Arabia saudí. Hay otra fórmula igual de peregrina usada por quienes dicen “nosotros y nosotras”. ¿En qué género se incluye el que habla? Lo lógico si se quiere separar por género sería “nosotros y vosotras”, o “nosotras y vosotros”.

“Casos y casas de corrupción” muestra que se ha perdido totalmente el sentido del valor de las palabras. Casi todos sabemos que “caso” no tiene forma femenina, pero la entrevistada no tuvo problema en decir “casos y casas de corrupción”. ¿Cuál será la siguiente fórmula? ¿Diremos “los congresistos y las congresistas”? La pregunta no es supérflua. No hace poco otro político decía “miembros y miembras”. Hay multitud de palabras con forma femenina pero que son válidas para ambos géneros, por ejemplo electricista, socialista, finalista. A nadie, de momento, se le ocurre decir “el finalisto y la finalista”, o “el socialisto y la socialista”.

Oímos con frecuencia “los niños y niñas”, suprimiendo el artículo “las” en la segunda parte. Formalmente significaría que queremos decir “los niños y los niñas”.  Me pregunto además cómo se traduce “todos y todas” al inglés y a otras lenguas: ¿”all and all”?

Tampoco tiene sentido distinguir el género en toda ocasión. Cuando continuamente hablamos de igualdad de género en la vida social nos empeñamos en crear desigualdad de género en el lenguaje. Me sorprende que quienes continuamente, a tiempo y destiempo, hacen hincapié en ambos géneros en la práctica están recordándonos que no están por la igualdad de género. Lo mismo parece ser la costumbre española de hoy de que los hombres besen a las mujeres sin conocerlas, y que las mujeres besen a hombres y mujeres. Viendo algunos actos por la tele me sorprendo del zigzag que significa esos besos a unos y a otros. ¿Esto es igualdad, cuando hay diferencia de trato por el género? ¿No sería suficiente darse la mano sin distinción de género?

Miguel Benito

miguel.benito@taranco.eu

 

 

La política endiablada

 

No queda duda, oyendo los debates diarios en las televisiones, y leyendo los periódicos, que hay una falta de liderazgo y de norte en la política española. Muchos años de bonanza y dejadez han dejado un país que ya no quiere conocerse a sí mismo.

Lo peor es que el lenguaje político está tan corrompido o más que la propia corrupción económica, que ya como tal es suficiente para que muchos de los políticos que todavía siguen en sus cargos hubieran dejado la política por vergüenza, al menos.

Justo hoy, cuando se publica la encuesta del CIS, sale el partido popular anunciando que el presidente Rajoy ha mejorado en la apreciación de los ciudadanos. El problema es que aún así sigue siendo Rajoy el político peor valorado. ¿Por qué entonces se empeña el PP en destacar que ha mejorado? ¿No sería mejor dejarlo pasar, y realmente intentar algo real para que la ciudadanía le aprecie? No, eso ya es más difícil.

Otra frase que se repite continuamente es que “los españoles han  votado a Rajoy”. A Rajoy solo le votaron una parte amplia, pero minoritaria, de los madrileños. Los demás han votado, en caso que fuera al PP, solo a 136 diputados además de Rajoy en Madrid. Los españoles lo que han votado en su conjunto es a 350 diputados, y de estos solo 137 son del  PP. Esto es, los españoles han votado en mayoría a otros partidos. Lamentablemente, al no ponerse de acuerdo los demás partidos, parece como si esta minoría de 137 tuviera todos los derechos del mundo a gobernar. Y no los tiene, por mucho que incluso otros partidos como el PSOE digan que ahora “es el tiempo de Rajoy”. Es el tiempo de todos. Y si no, ¿por qué les hemos elegido? Que el rey haya pedido a Rajoy intentar formar gobierno no debía ser obstáculo para que otros partidos intenten otra fórmula desde ya, sin esperar a que Rajoy fracase o se abstanga. Más teniendo en cuenta que han  declarado que no le van a votar.

Yo soy de los que creen que estando las cosas como están, y viendo que no quieren trabajar por otra alternativa, lo mejor es dejar que el PP gobierne, o mejor dicho, que “ejecute”. Decimos que el rey reina pero no gobierna. Deberíamos poder decir también que el gobierno “ejecuta” pero no gobierna. El gobernante debería ser el parlamento. En este caso tenemos una ocasión dorada para retirar del gobierno algunas de las prerrogativas que tiene hoy, igual que se ha hecho con la monarquía.

Habiendo en el congreso una mayoría en contra del PP, no habría dificultad en que prácticamente todas las leyes que se aprueben fueran dictadas por los demás partidos y no por el PP. Una ocasión dorada. Ya sé que algunas leyes no pasarían el ojo del senado, pero las leyes que busca el PP y que son nefastas tampoco pasarían el congreso, y eso es más que suficiente. Si luego ese gobierno del PP no está de acuerdo en que el congreso le corte las alas y le imponga unos presupuestos diferentes, tiene, claro está, la posibilidad de dimitir y anunciar nuevas elecciones.

Leyes que urgen, y que el PP tendría dificultad en negarse a ejecutar si se aprueban, son por ejemplo una reforma de la ley electoral. No se entiende que el número de votos no se corresponda con el número de escaños. Cuando PSC con 16% de votos en Cataluña tiene menos escaños que CDC con 13 % de votos algo está mal. Y eso incluso en la misma región.

En Suecia se puede votar a un diputado en forma similar a la votación del senado en España, marcándolo especialmente en la papeleta. También existe la posibilidad de que un candidato se presente en todas o algunas de las listas del país. Es frecuente que el número 1 y algunos otros de un partido están en todas las listas. Así sí que podemos decir que alguien ha sido votado en todo el país, y no solo por unos cuantos. Hubiera sido interesante ver si a Rajoy le votarían en otras regiones y provincias.

El parlamento parece estar de vacaciones estos días. Sería una buena oportunidad para que una mayoría de diputados visitara durante una semana otros parlamentos europeos y de otros continentes y estudiara las diferentes formas de hacer política. Con ello podrían traer nuevas experiencias que podrían trasladarse en nuevas formas de trabajar. Seguro que también podrían aportar algo nuevo a los parlamentos que visitaran, “dar y recibir”.

Finalmente, el mantra de la “creación de empleo”. Para mí significa que se ha creado un nuevo puesto de trabajo que o no existía, o que se había perdido por la crisis. Lo que no puede ser creación de empleo es que varios trabajadores ocupen hoy un puesto de trabajo que antes se cubría por una sola persona. Eso es destrucción de empleo. En Suecia la ratio de empleo se mide contando las horas trabajadas. Hay un número de horas general por año, pero también por tipos de trabajo. Dos personas trabajando a media jornada significan un puesto de trabajo. Si solo trabajan 10 horas a la semana, en términos generales hacen falta cuatro personas para un empleo o un puesto de trabajo. Esta forma de presentar la estadística nos daría una visión más realista de si estamos creando empleo o más bien “destruyendo empleo”.  No digo nada sobre el papel del sueldo, porque eso sí se entiende. No podemos aceptar de ninguna manera tener esclavos en nuestra sociedad. Desgraciadamente muchos trabajadores están ya incluídos en esa categoría.

Miguel Benito

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@caracena10

No existe paga extra, sino paga en diferido

En estos días se habla de pagas extras, sobre todo en relación a la que los pensionistas reciben en julio y diciembre, y para las que el PP parece no tener la previsión necesaria, y acude al fondo de reserva de las pensiones pensados para otras situaciones.

Mirando el fondo de la cuestión vemos que los trabajadores reciben una paga mensual, o en algunos casos cada dos semanas, por el trabajo realizado. Pero no reciben todo el sueldo ganado. Parte del salario es retenido por el empresario para abonarlo en julio o en diciembre. Y la pregunta es ¿por qué?

En una charla que daba un alto dirigente sindical pregunté por qué los trabajadores querían tener una paga extra, en vez de cobrar su sueldo periódicamente sin retenciones por la patronal. La respuesta que recibí es que si se preguntara en una encuesta la mayoría optaría por que el patrono les retuviera el dinero ganado y se lo diera “en diferido”. Esto es, preferimos creernos que el patrono nos regala dinero.

La paga extra sí fue algo “extra” la primera vez que se hizo, allá por 1947, por el ministro franquista del Trabajo José Antonio Girón. La segunda vez quizás también. Pero luego ya era parte del salario y dejó de ser extra para convertirse en salario retenido y pagado en diferido.

Me pregunto los problemas administrativos que conlleva esta retención de una parte del salario durante cinco meses. Muchos dejan el trabajo, se mudan, mueren, y seguro que esas retenciones dejan de abonarse a quien corresponde. Sabiendo la morosidad con la que se cobran ciertas cosas no me sorprendería que sea un negocio para el patrono, aparte de la liquidez engañosa que supone tener dinero en caja, si es que el patrono al menos es prevenido y no se deja sorprender.

Viendo como se tratan ahora las pensiones parece que ciertamente está instalado en la sociedad el sentido de que es algo extra y por ello ni siquiera está en el presupuesto de las pensiones y por ello se acude al fondo de reserva de las pensiones, que a este paso se vaciará como más tardar en 2017. Si los pensionistas, y todos los trabajadores, cobraran su sueldo mensual íntegro, sin recortes, no se podría hablar de extra, salvo que realmente lo fuera.

Personalmente no tendría nada en contra de que quien todavía quiera sorprenderse con una paga extra me enviara lo correspondiente a la retención hecha por el patrono y yo lo colocaría en un fondo de donde pagarles, por sorpresa, cada seis meses. Esto es, más o menos, lo que parece que una mayoría quiere. Aunque quizás más bien sea por ignorancia, dejadez, o conformidad con un orden establecido que favorece al pagador, no al cobrador.

¡Y así va España!

Miguel.benito@taranco.eu

 

 

 

Demografía, una asignatura pendiente

Hace unos días el INE dió la noticia de que nacen menos niños que personas que mueren. Esto se interpretó en la prensa como que la población “envejece”. ¿Cómo es posible? ¿No debería ser al revés? Si más mayores mueren la población se rejuvenece. Bueno, esto tampoco es verdad.

La verdad es que el envejecimiento depende sencillamente del aumento de edad de los que vivimos. Si la edad media de vida aumenta decimos que la población envejece.

El problema es que luego asociamos el envejecimiento de la población y la disminución de la natalidad a una sociedad en situación delicada, cuando en parte deberíamos de alegrarnos por ambas cosas. Para una sociedad y un planeta sostenible es realmente necesario que la cuota de natalidad baje. No podemos seguir creciendo indefinidamente. Lo importante es que quienes vengan después de nosotros puedan tener una vida digna. La sostenibilidad del planeta depende de que hagamos un uso inferior de los recursos existentes.

También hay quienes creen, cuando dicen que la población envejece, que el coste del envejecimiento en forma de servicios para los mayores no se puede asumir si no nacen más personas. Nada más equivocado. Primero que nada, si hay menos niños también hacen falta menos personas que se dediquen a ellos en escuelas, hospitales, cuidado en casa, etc. por lo que las personas que sobran para esas tareas podrían dedicarse al cuidado de los mayores. Nos olvidamos que al menos los 25 primeros años de vida dependemos de otros para nuestra subsistencia, al menos en los países de la UE hoy día.

Segundo, con una disminución de la natalidad el número de viejos a largo plazo también disminuye, aunque aumente la expectancia de vida, por lo que el problema en ese sentido es temporal. También, gracias a los avances médicos, la necesidad de cuidados no aumenta exponencialmente al número de mayores.

Olvidamos que la población en España se ha duplicado en los últimos sesenta años. En otros países se ha triplicado, incluso cuadruplicado. Si queremos un mundo mejor donde todos tengan una vida digna no podemos estar pensando en aumentar la cantidad de parados y la cantidad de mayores de 65 años que no pueden llamarse pensionistas porque no cobran ninguna pensión. Muchos se preguntan quiénes cuidarán a los mayores de edad en el futuro. La pregunta es más bien, quiénes los cuidan hoy. Si somos incapaces como sociedad de dar trabajo al 21% de la población en edad activa y de ayudar con pensiones a un buen número de mayores de edad, ¿porqué esa obsesión por el número bajo de nacimientos?

Hay otro aspecto que obviamos, y es el cambio climático. Todos están de acuerdo que la acción del hombre en uno u otro sentido es decisivo. Un aumento de la población dificulta cualquier intento de solución, ya que cada persona significa un consumo de energía y recursos. Por ello el cambio climático no puede desasociarse del aumento de población. Una disminución paulatina de la población debe de ser recibida con buenos ojos.

Miguel Benito

Comentarios a miguel.benito@taranco.eu

 

¿Las banderas crean trabajo?

Parece que sí, en parte. La industria del textil parece tener una época dorada, así como el sector de distribución y de venta, por no decir la cantidad de periodistas que dedican su tiempo a escribir y hablar sobre piezas de tela. Pero, ¿es suficiente? ¿mejora la calidad de vida de los españoles? Parece que no.

En vísperas de nuevas eleciones necesitamos dedicar nuestro tiempo a discutir el porqué hay más de 21% de españoles en edad laboral sin encontrar un empleo. Y también discutir qué tipos de trabajo deseamos. Los trabajadores de la industria del carbón no tienen por ejemplo razón cuando piden que no se cierren las minas. Sí tienen razón en exigir que la administración les ayude para encontrar trabajos alternativos que les permita seguir viviendo donde siempre lo han hecho.

¿El trabajo ´indefinido´ es un invento del siglo XIX?

Eso parece decir el sr Rosell, presidente de la CEOE, que a la vez propone que busquemos nuevos trabajos día tras día. Parece que Rosell no vivió en la postguerra donde en muchas ciudades había jornaleros que acudían a un centro y esperaban a que alguien les eligiera para una “jornada”.

El sr Rosell parece no haber leído tampoco el Nuevo Testamento. Allí se habla precisamente de “jornaleros” en una de las alegorías de Jesús sobre el jornalero que trabajó todo el día y el que vino a última hora, y ambos recibieron el mismo sueldo, por lo que el que trabajó todo el día se quejó. El trabajo no fijo es algo realmente viejo, y a eso quiere volver el sr Rosell.

Las energías renovables no solo crean empleo

Cuando tenemos tantos parados es un crimen no buscar fórmulas nuevas para crear empleos. Hay un partido político, uno solo, que habla de “crear empleo”.  Lo que no veo es ninguna explicación de cómo lo quieren hacer.  Además el resultado de su política parece más bien lo contrario. El número de horas trabajadas disminuye continuamente.  Y esa debería ser la forma de medir el trabajo, no por el número de personas, aun siendo también importante.

Uno de los sectores que más rápidamente abrirían el mercado de trabajo a muchas personas y a la vez ser útiles para la sociedad es la expansión de las energías renovables. No son gratis, como algunos dicen. Pero sí que son un motor importante e imprescindible hoy para nuestra supervivencia como humanos. Lo que sí es gratis es que la energía como tal no es una comsumción. como el carbón o el petroleo, sino que sigue ahí. Es como si tuviéramos un cabo de vela que  arde permanentemente pero que el aceite o la cera nunca se consume.

Claro que hace falta mucho dinero y mucho trabajo. Pero esa es la idea. Un mundo sin trabajo no es concebible todavía. Pero es un paso muy grande tener trabajos dedicados no a consumir los recursos del planeta sino a conservarlos y reproducirlos.

La educación y la investigación ¿gasto o inversión?

Naturalmente no podemos dedicar recursos ilimitados, que no tenemos, a la educación o la investigación. Pero está claro que sin ello nuestra sociedad se estancaría y volvería a la edad de piedra. Algunos ven la educación como un gasto, pero es un error mayúsculo.

 

Miguel Benito

 

 

 

 

Google nos da y nos roba

Google cierra Google News para España.

Google es un ejemplo de empresa multinacional que arrasa todo. Ciertamente nos beneficiamos todos de muchos de sus servicios. Pero a la vez somos sus esclavos.

Mi experiencia sobre Google se remonta a los inicios de su andadura. Entonces repartía Google bonos si las páginas web hacían enlaces a Google para que los visitantes de la página pudieran usarlo como buscador.  Pues bien, al cabo de un tiempo, cuando Google ya estaba consolidado, empezaron por lo visto a suprimir los bonos, no a rebajarlos como hubiera sido comprensible.

El argumento para suprimir los bonos era que el propietario del dominio usaba él mismo el enlace a Google desde su página, cosa que estaba prohibida. En mi caso yo era el responsable, sigo siéndolo, de una página de una ONG y puedo certificar que no existía ese uso abusivo que Google dijo. Incluso siendo yo el único responsable y el único que usaba el dominio como tal, estaba en ese tiempo de vacaciones y no usaba el dominio más que esporádicamente. De nada sirvió pedir a Google explicaciones en qué fundaban sus quejas. Ninguna respuesta. La misma táctica que ahora tienen con los editores de prensa española.

En mi caso tuve luego que ir retirando los enlaces a Google uno a uno, lo que me llevó un buen tiempo. Seguro que aún queda algún enlace sin retirar. En realidad si nuestra organización hubiera pagado a alguien para hacer este trabajo nos hubiera costado más que lo que recibimos de Google.

Un robo a toda regla, es la única conclusión que puedo sacar. Espero que los editores españoles no se dejen robar.

Miguel Benito

Referendos

El mantra sobre “el derecho  a decidir” parece ser lo único que preocupa a parte de los políticos catalanes. Un repaso ligero a otros países prueba que ciertamente hay multitud de referendos, pero ninguno sobre algo que no sea de la competencia respectiva. Suiza es un buen ejemplo, con una tradición de referendos sobre casi todo.

Leo sobre Suiza en Wikipedia (en sueco):

“Varje kanton är namngiven i konstitutionens första artikel. Detta medför att en förändring av konstitutionen är nödvändig för att skapa en ny kanton eller om en kanton vill lämna federationen. För att en ändring av konstitutionen ska komma till stånd krävs en federal folkomröstning där en majoritet av de röstande är för förändringen samt att det finns en majoritet för förslaget i en majoritet av kantonerna. Om ändringen avser en tillkommande kanton krävs även en majoritet av rösterna i den tilltänkta kantonen. Detta förfarande har inneburit att antalet kantoner i princip har varit oförändrat sedan 1848.”.

Esto es, traducido al español, que los cantones están nombrados en la constitución, y que cualquier cambio de la constitución tiene que ser aprobado por una mayoría de todos los ciudadanos y además una mayoría de cantones. Esto es, más o menos, lo que los españoles requieren para que sea viable un referendo sobre una región, sea la que sea. Y no olvidemos que Suiza es el país por excelencia sobre referendos, que se hacen en principio por cualquier cosa, pero eso sí, dentro del margen que les permite la ley, y dentro de lo que les puede competir. No  pueden por ejemplo votar que Barcelona sea un nuevo cantón suizo, o que Rusia deje de luchar contra Ucrania, o quién quieren como próximo presidente de la Unión Europea (cosa que sí pudimos hacer nosotros en España y en el resto de países de la UE).

El derecho a decidir es una falacia. Veamos: a mí me gustaría conducir por la izquierda como hacen en la India, más que nada por lo exótico que me parece, no porque sea lo mejor. Hoy día, ya ni el gobierno español puede decidir tal cosa.  En la vida diaria vemos un montón de cosas que son de una manera. Pero que son así tanto en nuestro pueblo o ciudad como en muchos otros países. Y claro que van cambiando con el tiempo, pero no por una  decisión unilateral de alguno de nosotros, sino a través de organismos que vigilan estas cosas.  Cuando una regla no nos gusta nos quejamos naturalmente. Si tenemos suerte la regla se cambia por el organismo encargado, muchas veces un organismo internacional.

A mí personalmente me gustaría poder votar al futuro presidente americano. Y no me faltan razones. En muchas cuestiones de nuestra vida en España nos incumbe en un grado muy alto quién es el presidente de EEUU o la canciller de Alemania. Pero no podemos votar por ellos. Así de sencillo.

Me pregunto qué derecho tendría una provincia catalana, en caso de que Cataluña fuera un estado independiente, de también querer independizarse de Cataluña y crear un estado propio. ¿Lo aceptarían el resto de provincias? La respuesta es obvia que no.

Además, lo que los políticos catalanes quieren es que los ciudadanos catalanes “pierdan el derecho a decidir” en otros dos parlamentos. Tanto los catalanes como los castellanos o los andaluces pueden hoy decidir en tres parlamentos diferentes, el regional, el nacional y el europeo. Hoy una minoría catalana parece que lo que quiere es “perder el derecho a decidir en el parlamento nacional y en el parlamento europeo”, esto es, menos democracia para los catalanes. No lo entiendo, pero claro, en la vida no todo se entiende.

Miguel Benito

La dictadura del márketing

Sigo sorprendiéndome, a pesar de saber el motivo de la práctica, cuando veo en los precios cifras como 4,99, 119,90, 1,99, 2,99 etc. Justo en una tienda de juguetes todos los precios sin excepción eran con ,99 como decimales.

Se entiende que a comienzos de la entrada al consumismo a principios del siglo XX se intentara de alguna manera engañar al comprador a creer que el precio era más bajo de lo que era en realidad. Si el intento de engaño no se justificaba entonces, mucho menos ahora. En algunos comercios tienen además la mala costumbre de poner los euros con cifras grandes, y los céntimos con cifras bastante pequeñas, con lo que el engaño visual es completo. El motivo, según una empleada, era directamente para engañar al cliente. Otras, sin reflexionar, dicen que debe ser por el márketing??

En una tienda pude leer a cierta distancia:

1 pieza=2 euros, 2 piezas=4 euros, 3 piezas=6 euros. Me preguntaba qué sentido tenía, si una pieza costaba 2 euros dos piezas costarían cuatro euros. Pero no, al acercarme a un metro de distancia del rótulo pude leer 1 pieza=2,99 euros (los 99 céntimos con un tamaño de letra muy pequeño). Y lo mismo para dos y tres piezas. En realidad el precio era: 1=3 euros, 2=5 euros y 3=7 euros (menos un céntimo en cada caso). Ahora sí tenía sentido pensar que había una rebaja del 16% al menos si se compraban dos piezas, lo que a distancia no lo parecía.

Quizás fuera hora de acabar con esta práctica. Yo estoy seguro además de que unos precios más legibles y comparables favorecerían a los comercios.  Si no, por lo menos ahorrarían en el tiempo que dedican en rotular 9,99 ó 11,99 en vez de lo sencillo que es escribir y entender 10 ó 12.

En las gasolineras sigue incluso la práctica de rotular no solo con dos decimales sino con tres, esto es, milésimas de un euro (que ni siquiera existen como moneda). Se ha explicado que esta práctica se introdujo en 2001 con la llegada del euro para que hubiera una aproximación más cercana a la peseta. Una idea en sí pobre, pero que hoy, después de 14 años de la implantación del euro carece de sentido. Mirando en las gasolineras los precios además, con pocas excepciones, suelen ser del estilo 1,349, 1,399 etc. con lo que una milésima de menos engaña aún más e impide una comparación ocular de precios entre gasolineras. A ver cuál es la primera gasolinera que abandona esta práctica inútil y confusa.

A la vez se escucha por primera vez la idea de suprimir las monedas de uno y dos céntimos. Nada mejor y a tiempo. Aunque no entiendo los comentarios de que el precio final se ajustaría a la alta. En Suecia se hace el ajuste de céntimos de la siguiente manera:

0,01 y  0,02 se ajustan a 0,00, mientras 0,03 y 0,04 se ajustan como 0,05. Igualmente 0,06 y 0,07 se ajustan a 0,05 mientras 0,08 y 0,09 se ajustan a 0,10.  Un día ganas 1-4 céntimos, otro día pierdes 1-4 céntimos. Al fin, ni ganas ni pierdes.

Miguel Benito

7000 trabajos por día

En el debate político de la TV1 este lunes 19 de mayo entre seis partidos dijo González Pons que las cosas van mejor, entro otras 7.000 personas encontraban trabajo cada día. Lo ha vuelto a repetir este viernes en la entrevista en Radio 1.

Nuestra reacción normal al oír que “se crean 7.000 puestos nuevos de trabajo por día” es que son permanentes y que además no desaparecen otros puestos de trabajo.  Pero esto no lo dijo González Pons, así que no necesitó mentir.

Pongamos que una empresa contrata cada día, como se hacía antes con jornaleros que esperaban cada mañana a ser empleados ese día, 7.000 jornaleros. Pues bien, en un año alguien podría pensar que esa empresa ha empleado a 2,1 millones de personas (300 días a 7.000 personas cada día) y que en dos años el paro en España estaría solucionado, mientras que en realidad siguen siendo  7.000 personas o algunas más si hay cierto movimiento entre estos jornaleros.

No es correcto sacar a relucir cifras que tienen relación con muchas variables. En el caso de los 7.000 empleados por día cabe por ejemplo saber cuántos empleados dejan su trabajo cada día. Si por ejemplo fueran 8.000 personas que abandonan cada día de nada serviría que entraran 7.000.  O si esos 7.000 es la diferencia entre los que dejan el mercado del trabajo y los que entran en el. Hay muchas otras variables en consideración.

Con frecuencia se confunde el número de personas empleadas con el término “empleo”, lo que estadísticamente no es correcto. En Suecia se mide empleo por la cantidad de horas trabajadas por año, que pueden variar algo dependiendo de qué profesión y nivel se trata. Si partimos de 40 horas de trabajo por semana las horas anuales para un empleo serían aproximadamente unas 1840 horas. Normalmente hay un espacio entre 1600 y 1900. Si dos personas trabajan a media jornada solo representan un empleo. Si cuatro personas trabajan cada una tres meses eso resulta  en solo un empleo en términos anuales.

Volviendo al número de 7.000 nuevos trabajadores cada día el resultado podría ser de 22 empleos anuales si solo trabajan un día, 109 empleos si trabajan una semana, 612 empleos si trabajan un mes seguido, i así sucesivamente.  Por ello cuando se habla de “creación de empleo” se puede estar engañando a la ciudadanía, inconscientemente si es por ignorancia. Muy frecuentemente se habla de trabajos de vendimia, navidad, semana santa, verano, etc. Una persona puede encontrar trabajo cinco veces durante un año para estos diferentes trabajos y lamentablemente contar estadísticamente como cinco empleos, lo que es engañoso.

En un debate público es un disparate sacar cifras que no pueden ser contrastadas. Pero esto lo saben los políticos.

miguel.benito @ taranco.eu