Archivo por meses: mayo 2014

Nacen menos y mueren más

La publicación por el INE de las estadisticas de natalidad y mortalidad que apuntan a un número inferior de nacimientos se interpreta por muchos como una situación negativa, lo que no necesita ser así. Algunos hablan además de ”envejecimiento” de la población cuando este término nada tiene que ver con estas estadísticas, sino más bien con la calidad de vida. La longevidad, un término mejor que envejecimiento, tiene que ver con la mejora de la vida que ha ocurrido en los últimos decenios, no con la cantidad de nacidos. La expectativa de vida no es la relación entre natalidad y mortalidad un cierto año, sino con la cantidad de años que los integrantes de una misma generación viven en su totalidad.

La población en España se ha duplicado en los últimos sesenta años. En otros países se ha triplicado. Si queremos un mundo mejor donde todos tengan una vida digna no podemos estar pensando en aumentar la cantidad de parados y la cantidad de mayores de 65 años que no pueden llamarse pensionistas porque no cobran ninguna pensión. Muchos se preguntan quiénes cuidarán a los mayores de edad en el futuro. La pregunta es más bien, quiénes los cuidan hoy. Si somos incapaces como sociedad de dar trabajo al 27% de la población en edad activa y de ayudar con pensiones a un buen número de mayores de edad, ¿porqué esa obsesión por el número de nacidos?

Los cambios bruscos no son buenos, pero es necesario que paulatinamente descienda el número de habitantes del planeta si queremos sobrevivir como raza humana. La ratio española de 1,32 niños por mujer es una buena proporción para rectificar un poco la mala gestación llevada en otros tiempos. Esto da esperanza de futuro para quienes vengan detrás de nosotros.

Miguel.Benito @ taranco.eu

Tu voto vale el doble

Con motivo de las elecciones europeas en 2014 escribí unas notas sobre el valor relativo de los votos. Ahora ante las elecciones catalanas un voto vale mucho más debido a la situación de igualdad entre los bloques. Si enemos 50-50, moviendo un voto de un bloque al otro la diferencia son dos: 50-50, diferencia cero; 49-51, diferencia de dos.

Por ello, si uno pensaba votar a los independentistas por el mero hecho de rebeldía y se lo piensa dos veces, aún tiene tiempo de acabar con quienes quieren que se respeten las leyes y el estatuto y Cataluña pueda volver a respirar.

¿Qué pasa si el voto se da a un partido que quiere ser equidistante? Si uno está de acuerdo con su programa en general, bien. Si solo vota por no tomar partido la cosa es más complicada, sencillamente porque lo que hace es dar fuerza a un grupo del que no sabe si al final van a apoyar a unos o a otros. Es casi peor que un voto en blanco.

En las eleccions catalanes hay un partido que presume tener “la llave”. Está bien, pero el problema es que hay dos puertas muy diferentes, una que lleva a la concordia, y otra que lleva a un nuevo intento de secesión. Por eso quien dice tener la llave debería explicar qué puerta es la que abre. Lo otro es aceptar un juego de trilero similar al de los tres vasos.

Abajo el texto de 2014:


En vísperas de las elecciones europeas cabe recalcar la importancia que un voto tiene.

Supongamos que no estás de acuerdo con el PP por sus políticas de austeridad y desmantelamiento de la sociedad solidaria que había ido creciendo en los casi cuarenta años desde la muerte del dictador.

Bien, si por algún motivo antes habías votado por el PP y ahora te arrepientes pero no votas a ningún otro partido el PP pierde un voto, pero nada más.

Si en vez de abstenerte das tu voto a otro partido el PP pierde no un voto sino dos.

¿Por qué? Muy sencillo. Veamos. Digamos que tenemos cien votos y dos grupos tienen 50 votos cada uno. Ahora una persona cambia su voto al otro grupo. Matemáticamente quedarían 51-49, esto es, dos votos de diferencia entre un grupo y otro. Así de sencillo.

Por eso, tu voto vale el doble de lo que se supone. Acude a las urnas. Ahora tienes dos motivos para votar cuando antes tenías solo uno.

Miguel Benito

miguel.benito @ taranco.eu