Mejora la salud y el rendimiento disminuyendo el ruido

Medidas

En España existe un problema que muchos españoles no notan porque no han viajado al extranjero pero que todos los turistas e inmigrantes notan inmediatamente. El nivel auditivo es muy alto. Se dice que una persona puede acostumbrarse a cualquier cosa y parece ser así porque he vivido numerosos ejemplos en que un grupo de españoles no tienen ningún problema con entrar en un bar escandaloso pero que un grupo de extranjeros han tenido que dejar ese mismo bar momentos después de entrar por no aguantar el ruido.

Algunos pueden argumentar que los españoles hablan muy alto por tener mucha sangre o por ser muy afectuosos, pero no es así. Hablan muy alto para superar el ruido ambiental, que es muy alto.

Mucho de la culpa por el nivel del ruido recae en la mala construcción y el inexistente pensamiento en reducción del ruido. Es muy fácil reducir el ruido construyendo mejor. Pensad por ejemplo en un hospital o una escuela. En estos ambientes el ruido ambiental continuo fácilmente alcanza los 80 dB, que es el nivel de alteraciones fisiológicas mostrables. ¿Cómo están construidos estos edificios? Lo típico es que el suelo, el techo y las paredes son de piedra, cemento o mortero, las ventanas de cristal y las puertas de madera, aluminio o cristal. Los muebles también suelen ser de algún material bastante duro. Cuando se emite una onda sonora, esta onda rebota en las superficies duras unas cuantas veces y se sobrepone a sí misma. Si al mismo tiempo se emiten otras ondas pasa lo mismo y todas se sobreponen subiendo el nivel auditivo. Para mantener una conversación hay que superar el nivel auditivo ambiental y eso obviamente aumenta aún más el nivel.

En los países nórdicos se ha pensado mucho sobre el ruido y en cada construcción se tiene esto muy presente. Obviamente se sabe que materiales blandos absorben el ruido mejor que materiales duros y por tanto se emplean estos tipos de materiales. Por ejemplo, en el suelo se suele poner una moqueta de plástico, las paredes suelen estar empapeladas o pintadas con una pintura gruesa de plástico y los techos siempre tienen un techo falso de un material absorbente. De esta manera se puede reducir el ruido 20 dB. En otros sitios, como restaurantes, también se utiliza mucha madera y telas.

El tráfico es otra fuente de ruido importante. A lo mejor la gente piensa que el ruido proviene de los motores, pero la verdad es que 90 % del ruido del tráfico proviene de las ruedas. Por lo tanto, no es necesario construir vallas altas para reducir el ruido, sino que vallas bajas de menos de un metro de altura son suficientes. E incluso una de las mejores maneras de reducir el ruido del tráfico es plantar arbustos al lado de las carreteras, y al mismo tiempo reducen la contaminación del tráfico.

Hay muchos estudios que muestran que el ruido conlleva fatiga y disminución de rendimiento. Y no solo afecta a seres vivos. La generalidad catalana escribe en una página sobre ruido
“MUJERES EMBARAZADAS. El ruido ha sido reconocido por España como uno de los agentes físicos capaces de influir negativamente sobre la salud de la trabajadora embarazada y del feto. El riesgo principal afecta al feto, ya que la exposición prolongada puede ocasionarle lesiones auditivas. Y eso puede pasar, aunque la madre se proteja cuidadosamente, ya que la transmisión del ruido se produce en tal caso a través de un medio líquido. Según el criterio de prestigiosas asociaciones de pediatría, por encima de 80 dB la mujer, a partir de la semana 20-22 de embarazo, debería dejar ese ambiente laboral.”

En el extranjero hay muchos estudios sobre el coste del ruido. Por ejemplo, la empresa Rockwool ha calculado que los gastos médicos del ruido en Gran Bretaña superan los 20 000 millones de Libras anuales. En Gotemburgo, solo el ruido del tráfico cuesta 1500 millones de coronas suecas anuales en gastos médicos, según el periódico de Gotemburgo. Esto es 300 € por persona y año, y en un país que activamente ha trabajado para reducir el ruido durante como menos los últimos 50 años. Otro estudio de la dirección general de tráfico sueca estima el coste del ruido de tráfico según decibelios. En este estudio el coste llega a 10 000 € por persona y año si el ruido es 75 dB, que es menos del ruido ambiental en muchas escuelas u hospitales españoles.

Sabiendo esto, y sabiendo que el nivel auditivo de España es muy alto, inmediatamente nos lleva a la conclusión que si podríamos reducir el nivel de ruido podríamos rendir mejor y ahorrar dinero. Si rendimos mejor, ganamos más dinero y podemos invertir más en reducción del ruido, que otra vez hace que rendimos mejor y así siguiendo. El trabajo de mejora es inagotable, pero hay que empezar lo antes posible. Por eso hay que pensar en cómo se podría reducir el ruido en cada construcción a partir de ya.