Como lograr aparcar en la ciudad

De vez en cuando tenemos que ir a algún sitio en la ciudad. Entonces pensamos si podemos caminar o ir en bici, si se puede coger un autobús o el metro o si hay que ir en coche. Si el sitio no está muy lejos la propulsión más adecuada suele ser la propia. Si el sitio está más lejos la mejor manera sería autobús o metro pero salvo a que vivimos en Madrid o Barcelona esto es una porquería porque o no hay autobuses o los horarios nunca cuadran con lo que queremos hacer. Por ejemplo si queremos coger el autobús de Calpe al aeropuerto de Alicante, este sale dos veces al día y no dejan llevar maletas. Entonces la única opción que nos queda es ir en coche.

Como seguramente han visto hay muchos coches en España. En realidad, según estadísticas de la DGT hay alrededor de un coche registrado por cada dos habitantes en España (22 millones). ¿Cómo puede haber tantos vehículos? Los niños no pueden conducir y hay muchos adultos que no tienen permiso de conducir. Existen también adultos que aunque tienen permiso de conducir no tienen coche. También hay que tener en cuenta que una persona no puede conducir más que un vehículo a la vez. La respuesta al acertijo son los coche de empresa y el hecho de que hay personas con varios vehículos.

Retomando nuestro viaje. Cogemos nuestras cosas, nos sentamos en el coche, salimos del garaje y emprendemos el camino. Como de siempre hay mucho tráfico, nos quedamos atrapados en un atasco un par de minutos pero como tenemos buena música no nos importa tanto y al final llegamos a nuestro destino. ¿Pero qué pasa aquí? No hay aparcamiento por ningún lado. Damos la vuelta al barrio, no hay nada, un par de vueltas más, todavía nada. Un par de calles más allá todavía no hay nada, un poquito más allá hay un sitio pero cuesta 10 € la hora así que nada y al final después de como menos 15 minutos de búsqueda metemos el coche en un parking, bastante lejos pero que solos cuesta 5 € la hora. ¡Que asco de vida! ¿Para esto estamos hechos, para gastar nuestro tiempo en buscar parkings y pagar caro por ello? ¡No puede ser!

La solución al problema es muy fácil, hay que reducir la cantidad de coches en la calle. El gobierno ahora quiere impulsar la venta de coches con el plan PIVE, pero esto está mal. Puede ser que las subvenciones de 150 millones de euros salvan algún concesionario de coches y a lo mejor también alguna fábrica pero nos fastidian nuestra vida, obligándonos a gastar tiempo y dinero en encontrar parkings cada día. Tienen razón en cuanto a que hay que renovar la flota automovilística española porque eso mejora la seguridad vial y el medio ambiente pero eso se hará automáticamente gastando los coches ya existentes. No existe ningún estudio que muestra que subvencionando la compra de nuevos vehículos se renueva la flota automovilística más rápido que sin subvenciones y aparte es una medida injusta. ¿Por qué una persona tiene que contribuir con sus impuestos para que otra persona pueda comprarse un coche más barato? Aparte, gastando los coches ya existentes mantiene el dinero en el país porque los talleres que tienen que dar servicio a estos vehículos están todos en España mientras que las fábricas que construyen los coches nuevos no están todas en España.

¿Cómo se puede entonces reducir la cantidad de coches en la calle? La solución es muy sencilla, cambiando las normas para los permisos de construcción. Ahora los permisos de construcción no contemplan coches. La manera de incluir los coches es esta. Para conseguir un permiso de construcción de casa, edificio, oficina, tienda o lo que sea, el solar en que se va a construir también tiene que tener parkings para todos los coches de las personas que viven en ese edificio, trabajan en ese edificio y vienen a comprar en ese edificio. De esta manera los aparcamientos en la calle quedan libres para los que vienen de visita.

Veamos un ejemplo. En un edificio típico de Madrid viven 8 familias de 4 personas en cada familia. En el entresuelo hay una oficina con 4 trabajadores y una tienda pequeña con 3 trabajadores. El edificio tiene un parking con 10 plazas. La 10 plazas están vendidas y entre los vecinos y los trabajadores alquilan otras 5 plazas en otros parkings. Los restantes 4 coches están aparcados en la calle. (recuerda que en España hay 1 coche por cada dos personas). La acera enfrente del edificio tiene 20 metros, lo que significa que caben como máximo 4 coches. ¿Y si ahora viene alguien de visita, dónde aparcará? No puede aparcar enfrente de este edificio porque está lleno, ni tampoco puede aparcar enfrente de otro edificio porque allí pasa lo mismo. No es de extrañar que siempre tenemos que buscar y buscar hasta encontrar un aparcamiento. Si cambiamos las leyes todos estos coches se quedan dentro del edificio y las cuatro plazas en la calle quedan libres para visitantes a la oficina o la tienda.

Obviamente cambiando las leyes de permisos de construcción no es un proceso rápido con efectos inmediatos porque un proyecto de edificio es un proceso de dos años y eso solo resuelve el problema enfrente de ese edificio. Después hay millones de edificios antiguos que siguen con el problema y hay que esperar para se reconstruyan estos edificios. Pero aunque no resuelva el problema inmediatamente hay que empezar en algún momento y si a esta medida se añade la medida de no subvencionar la compra de vehículos nuevos, la medida de mejorar el transporte público y la medida de mejorar las posibilidades de ir en bici, podríamos ver los primeros efectos en 10 años. Otra vez, 10 años es mucho tiempo, pero si no empezamos ya, tampoco vamos a ver efectos nunca.