Autopistas y peajes

En algunas culturas antiguas la tierra perteneció al pueblo. Se tomaba un interés común en labrar la tierra en la manera más eficaz para todos. Algunas parcelas servían para el cultivo de trigo, otras para caza y otras para el cultivo de naranjas, pero todas las parcelas estaban siempre utilizadas en la mejor manera posible.

Hoy en día ya no es así. Toda la tierra pertenece a personas privadas y muy pocas veces se utiliza en la mejor manera para el bien común. Un ejemplo de esto son las autopistas con peajes. Estas son franjas de 25 metros de ancho que atraviesan el paisaje kilómetro tras kilómetro. En el momento hay alrededor de 4 000 kilómetros de autopistas con peaje en España, lo que significa que 100 millones de metros cuadrados están dedicados a transporte con peaje. Si este superficie se utilizaría para otros fines seguramente se podría hacer gran cosa. Imagine por ejemplo utilizar este superficie para energía renovable, entonces podríamos cerrar las plantas nucleares.

Lo tonto con las autopistas españolas es que la tierra se ha cedido a empresas privadas para su explotación mientras muchas veces casi al lado hay una carretera nacional gratuita. De tal manera hay dos franjas de 25 metros de ancho atravesando el país y todavía no se puede ir de sitio a sitio sin parar, porque las carreteras nacionales están atascadas y las autopistas tienen peaje tras peaje. Ejemplos de esto son por ejemplo la carretera nacional al lado de la autopista de Valencia a Alicante y la nacional al lado de la autopista entre Albacete y Madrid. Simplemente mejorando la nacional, y cambiando-la a autovía hubiera ahorrado mucha tierra para otros fines.

Es lógico que los conductores paguen por las carreteras pero la manera en que se hace, con peajes y a empresas privadas está mal. Los peajes introducen gastos innecesarios en la recaudación de dinero para los costes de las autopistas. Los costes son introducidos por la infraestructura de los peajes y los sueldos. Imagine cuanta gente están empleados con el único propósito de recaudar dinero de los conductores. Esta gente no produce nada y por tanto debería ser substituida por otro sistema. Esto es un procedimiento normal en cualquiera empresa. El dinero que vale el mantenimiento de las autopistas tranquilamente, y con mucho menos gasto se podría recaudar a través de los impuestos.

Cesando las concesiones de las empresas privadas, dejaría las autopistas en manos del estado o las autonomías y entonces se podría reducir los gastos, mejorar las infraestructuras e incluso mejorar el medio ambiente porque la gente no iría tanto en las carreteras nacionales, atascando-las y escupiendo humos de escape en los pueblos pequeños. Los humos de escape también aumentan el asma, el cáncer, y otros enfermedades. Estoy seguro de que si la gente supiera que pueden reducir sus gastos de tránsito aumentando los impuestos de circulación, optarían por esa posibilidad. Si al mismo tiempo se reduce el cabreo de tener que parar para pagar en peajes y se reducen los atascos en las carreteras secundarias ya no hay razón alguna para no cambiar el sistema. Al fin y al cabo sería una mejora económica, medio ambiental y de salud.